EDUARDO FRÍAS

La crítica musical especializada ha destacado la capacidad de Eduardo Frías  para combinar una depurada técnica con su sensibilidad extrema, especialmente cuando interpreta su repertorio más romántico, lo que hace que surja una comunicación emocional importante entre el público y él.

Eduardo Frías es un pianista consumado. Conjuga en perfecto equilibrio la expresión emotiva del corazón con el rigor de la técnica cerebral, consiguiendo una comunicación plena con el auditorio” (“Ópera World”).

 

Además, posee una sólida formación que le hace adaptarse a cualquier estilo musical, desde el romanticismo más puro hasta las composiciones más contemporáneas.

“Sirva como ejemplo máximo la sonata para violín y piano de Janácek, donde el pianista Eduardo Frías hizo una soberbia actuación”. (“Ópera World”, después de su actuación en la Fundación Juan March, de Madrid).

Eduardo Frías realizó dos sonatas para teclado pausado de Scarlatti y Soler, seguida de una lectura apasionada de Granados, con su obra ‘La maja y el ruiseñor’ y una versión refrescante y sencilla del adagio sostenuto del ‘Claro de luna’, de Beethoven, en el que logró hipnotizar a la audiencia con un sonido ondulante y diáfano (Derek Murray,  “Musik & Vision”).

En 2017, Eduardo Frías presentó el CD “Little Great Stories” (Sony Classical) con la obra integral para piano de Jorge Grundman, en el Carnegie Hall de Nueva York. El álbum fue catalogado como “Melómano de Oro” por la revista Melómano.

La revistas Scherzo señaló que “Eduardo Frías le da un lindo toque cuando apiana, cuando crece, y hasta cuando parece soñar”, para concluir su crítica manifestando que “al menos, queda el pianismo evocador de un excelente pianista, Eduardo Frías”.

De esa actuación Ópera World dijo que “Eduardo Frías confirmó en el Carnegie Hall lo que ya había dejado entrever en actuaciones anteriores.

De él se ha destacado a lo largo de su carrera musical su enorme capacidad para adaptarse a cualquier tipo de estilo, desde el romanticismo más primigenio a las últimas tendencias contemporáneas; su facilidad para conjugar corazón y cerebro o, lo que es lo mismo, sentimiento y técnica; y su enorme capacidad para comunicar con el público”, para concluir afirmando que “nada pudo con la personalidad musical de este gran intérprete, siempre austero en el respeto incondicional a la partitura que tiene delante, pero tremendamente generoso en los matices que la engrandecen.

Más allá del Carnegie Hall, Eduardo Frías ya ha actuado en eventos y salas importantes, tanto nacionales como internacionales y ha colaborado con el Instituto Cervantes y el Ministerio de Asuntos Exteriores de España.

 

Además de sus actuaciones como solista, ha acompañado al piano a artistas como Sol Gabetta, Leticia Moreno y Iagoba Fanlo.